Fotos tejas


El arte popular. Las tejas pintadas.

Aunque las ornamentaciones de tejas pintadas son frecuentes en Mallorca, no son exclusivas de la isla y, de hecho su origen se debe buscar fuera. Esta práctica ornamental puede derivarse de las decoraciones arquitectónicas de diferentes edificios, aplicadas ya desde el mundo clásico a las superficies voladas.
La isla de Mallorca es un buen ejemplo en cuanto al uso de las tejas pintadas, no sólo por la gran cantidad de edificios que conservan sino también por la gran cantidad y variedad de figuraciones que presentan y por la documentación que aportan las inscripciones que figuran en algunas de ellas.
En cuanto a la cronología del conjunto, cabe decir que la costumbre de ornamentar los voladizos se difundió con cierta rapidez durante el siglo XVI.
Cualitativa y cuantitativamente, es la Vallde Sóller donde se conserva el mayor número de edificios con tejas pintadas. De hecho, Sóller, con 56 edificios, y Fornalutx, con 28, son los dos municipios de la isla con mayor número de edificios inventariados con tejas pintadas en el vuelo. Se trata de composiciones de dibujos complejos realizadas normalmente en color rojo que contienen motivos geométricos y vegetales, elementos de la vida cotidiana, figuras antropomórficas y zoomórficas y temas religiosos.
Las tejas se pintaban a pie de obra y el proceso decorativo era sencillo. Primero empapa la teja se introduce por cabeza ancha dentro de un mortero con cal. Se utilizó la técnica de la pintura plana, sin perspectiva, y limitando los dibujos al contorno de los objetos, en algunos casos con detalles interiores, oa la silueta llena.
Aparte del elemento del valor propiamente decorativo, las tejas pintadas tuvieron un valor simbólico, ya que uno de los objetivos era preservar y defender la casa y sus habitantes de toda clase de agresiones externas.